Qué ganas tenía yo de hacer pan casero por favor...,!!!!! Yo creo que es algo que llevo deseando desde que era niña. No me preguntes por qué, pero la repostería ha sido algo que desde siempre me ha llamado la atención y eso que de pequeña no era para nada golosa ¡Qué cosas!...
Viendo mil vídeos, mil recetas, mil de todo, al final me he decidido por hacer esta receta de pan bimbo casero ya que es bastante más consistente que un pan bimbo normal y podemos añadirle casi cualquier ingrediente que aguanta sin problema. Más adelante publicaré cómo hacer el tradicional pan bimbo.
Si quieres probar, ya sabes...resérvate algo de tiempo este fin de semana, prepara los ingredientes y manos a la masa....
Si quieres probar, ya sabes...resérvate algo de tiempo este fin de semana, prepara los ingredientes y manos a la masa....

Ingredientes
Para el primer día:
300 gr de harina de fuerza o normal
2/3 gr de levadura fresca de panadero
180 ml de agua
Para el segundo día:
525 gr de harina de fuerza o normal
14 gr de sal
20 gr de levadura fresca de panadero
200 ml de agua templada
Elaboración
El día anterior:
Colocamos en un bol los 300 gr de harina de fuerza o harina normal y deshacemos los 2/3 gr de levadura fresca en la harina. Vamos incorporando poco a poco el agua y haciendo masa en el mismo bol. Os recomiendo no incorporar todo el agua de golpe porque en el caso de la harina de fuerza la absorbe enseguida y podemos pasarnos con el agua. Vamos mezclarlo todo bien un par de minutos dentro del bol hasta conseguir una masa homogénea. No os asustéis si se os pega a las manos, es normal...
Pasados estos minutos, ya en la mesa, amasamos bien durante unos 5-10 minutos para que queden todos los ingredientes bien incorporados. No hay que hacer excesiva fuerza al amasar con las manos, hacerlo con cariño. Notaréis que la masa se va volviendo más fina y sin grumos.
Después, con las manos hacemos que la masa tenga forma de bola y la vamos girando con las manos en la tabla o mesa de trabajo. Dejamos la masa en el mismo bol tapado con film y lo dejamos en la nevera durante todo un día.
El siguiente día:
Sacamos la masa del bol y la vamos colocando en otro bol haciéndola cachitos. Cuando ya la tengamos toda hecha cachitos, echamos los otros 525gr de harina, 14 gr de sal, 20gr de lavadura fresca y vamos mezclando bien poco a poco. Después vamos echando poco a poco agua templada, nunca agua fría. Vamos mezclándolo todo poco a poco y vamos añadiendo agua si lo vemos necesario. Es posible que no utilicemos todo el agua que hemos preparado, no pasa nada, lo importante es que todos los ingredientes se vayan mezclando sin problema y que se vaya formando una masa homogénea. Amasamos todos los ingredientes dentro del bol.
Después de amasarlo durante unos minutos dentro del bol, colocamos la masa en la mesa y seguimos amasando durante unos 5-10 minutos. Como os comentaba antes, no hay que hacer excesiva fuerza con las manos al amasar, hay que hacerlo con cuidado y con mucho cariño..., porque sino, desgarraríamos la masa. Lo importante es que salga una masa fina, sin grumos, como el culito de un bebé...
Después de haberlo amasado bien, lo dejamos reposar unos 10 minutos en el bol tapado con un trapo para que no se haga costra. Durante este tiempo la masa se estará hinchado.
Pasados los 10 minutos, destapamos el bol y hacemos tres pelotas con la masa y amasamos con fuerza media para quitar todo el aire que pueda haber quedado dentro. Después volvemos a mezclar las tres pelotas, le damos unas vueltas más para que se incorporen bien y hacemos dos pelotas de igual tamaño. Es importante que le demos bien la forma de las bolas, metiendo hacia dentro la masa, de esta manera quedará por arriba redondo y el culo quedará como plano. Una vez tengamos las dos bolas las metemos en el molde con un poco de harina por encima para que al colocar de nuevo el trapo no se pegue.
Tapamos de nuevo el molde con un trapo y lo dejamos así durante 1 hora. 10 minutos antes de que llegue la hora, precalentamos el horno a 220ºC. Pasada la hora, la masa ya está lista para meter en el horno, a 220ºC durante aproximadamente 20-25 minutos. Si veis que la masa se está haciendo mucho por arriba, podéis tapar con papel de aluminio y así evitaremos que se dore en exceso y la masa se pueda estar haciendo bien por dentro.
Pasados los 20-25 minutos, apagamos el fuego y sacamos con cuidado el pan y lo dejamos enfriar encima de la rejilla del horno. Y voilà, ya tenemos nuestro súper pan bimbo!!!!!!. Bon Apetit!
Nota: si pasados los 20-25 minutos, abrís en dos el pan y veis que la masa aún no está hecha bien por dentro, podéis volver a dejarla unos minutos más en el horno hasta que veáis que la masa está totalmente hecha.

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